La terapia con animales como la solución a los problemas
¡Hola blog! ¿Qué tal va la semana?
Hoy quería hablar sobre un tema capaz de llenar corazones con tan solo un gesto. Por el título intuyo que ya sabéis de lo que hablo, pero especificaré para los despistados…
La terapia asistida con animales se conoce hoy en día como una intervención que incorpora animales entrenados como perros, caballos o gatos en el tratamiento de un paciente y tiene como objetivo mejorar la salud física, la cognitiva, la emocional y la social. ¡¿Cuántas cosas verdad?!
Está terapia se creó a raíz de la incorporación de animales de granja en un asilo en 1792 por William Tuke, un ciudadano de Inglaterra. Él mismo observó que convivir con ellos ayudaba a los pacientes a desarrollar empatía y autocontrol. Así, varias instituciones y psiquiatras, comenzaron a emplearlos en sus curas. Utilizó caballos (hipoterapia) para mejorar el equilibrio, fortalecer los músculos y mejorar la postura en los pacientes discapacitados, o incluso en las personas autistas al trabajar la coordinación o estimular el sistema nervioso.
Así, años más tarde, también se desarrolló el pet-therapy. Levinson, psiquiatra infantil, fue quien consolidó este término y quien impulsó su desarrollo. Observó que cada vez que llevaba a su perro Jingles a su clínica, su paciente con dificultades de comunicación, mostraba más apertura y facilidad para relacionarse. A partir de esta observación, Levisnos, empezó a estudiar el papel de los animales como facilitadores emocionales y comunicativos, especialmente en la infancia.
Hoy en día, este tipo de terapia la podemos encontrar en hospitales, centros educativos, residencias de mayores y en contextos de intervención psicológica, convirtiéndolos así en una herramienta muy valiosa dentro del ámbito educativo y sanitario.
Al igual que se utilizan perros y caballos, también se han empleado otras especies:
- Gatos para personas con ansiedad o estrés, por su efecto calmante
- Conejos y cobayas para niños pequeños o personas con miedos irracionales, gracias a la ternura y el cuidado que transmiten
- Delfines para esos niños con necesidades especiales, ayudando a estimular su sistema sensorial
- Cabras o gallinas en un entorno más rural, para tener un contacto natural más específico.
Sin embargo, este cachito de mi blog lo quiero dedicar a los perros, ya que ha sido el animal que me ha acompañado toda mi vida desde que era pequeña.
Además de las mil maneras en las que un perro puede beneficiar a pacientes de hospitales, bien sea haciéndoles compañía, mejorando su autoestima o ayudándoles a un desarrollo específico; también tiene la capacidad de acompañar y hacer feliz en la vida cotidiana.
Un perro no solo ayuda, un perro puede ser tu mayor apoyo cuando no tienes el de nadie más.
Entrando un poco en lo personal, por mi 6 cumpleaños, nos regalaron a mis hermanos y a mí a nuestra primera perrita Elisa, era una mezcla entre teckel y salchicha y nos ha dado los mejores años de nuestra vida. Por desgracia y como todo en la vida, el tiempo pasa y con ello, los años y la vida. Por suerte, estuvo conmigo en mi graduación y en mi 18 cumpleaños, acompañándome en mis momentos más especiales y deseados. 
Si bien es cierto, cuando era aún más pequeña tuve tortuguitas y un conejo. Mi Copito.
Al ser tan pequeña, no recuerdo mucho sobre mi tiempo con él, pero casualmente me acuerdo que me hizo muy feliz. ¿Por qué será?…
En un momento muy duro de nuestra familia, llegó Sevilla a casa, una Yorkshire toy. Yo tenía 12 años y Elisa estaba encantada con ella. Pasaban muchísimo tiempo juntas y por fin tenía compañía. Se querían mucho y se protegían mucho entre ellas.
Al año siguiente, 2021, llegó Jana, la perra que una vez más, cambió nuestra forma de ver la vida.
Todas las personas que me conocen, saben que tengo perros, probablemente hayan perdido la cuenta, pero saben que mi amor hacia ellas es incondicional.
Saliéndome ya de mi entorno, os quiero meter más en este mundo de cómo ayudan los perros a generar vidas felices. ¡Empecemos!
Perros en el aula:
¿Imaginas estar dando matemáticas, mirar a tu izquierda y ver un cachorrito a tu lado? Pues esto sucede en varios coles de hoy en día como en la Escola Lleó XIII de Barcelona, en aulas de apoyo, o en organizaciones como Tan Amigos o Edukao.
Su presencia tiene un efecto muy claro en el aula: tranquiliza, reduce el estrés y mejora la convivencia. De hecho, estudios han revelado que muchos alumnos se sienten más relajados incluso en momentos de exámenes.
Además, contribuye a la mejora de la capacidad de lectura. Todos sabemos que leer es una tarea imprescindible hoy en día y que todos los niños deben desarrollar alrededor de los 6, 7 años. Sin embargo, muchos de ellos muestran una inseguridad grandísima si esta tarea se les complica más de la cuenta. Se ha demostrado que los niños no perciben ya ese miedo al fracaso gracias a la compañía de estos animales, debido a que este ni juzga ni corrige y eso parece que les aporta seguridad y confianza para seguir y ser conscientes de sus errores, corrigiéndolos de una manera más autodidacta.
¿Cómo es posible?
Pues realmente, estos perros no son perros cualquiera. Ellos están adiestrados para estar tranquilos en un entorno cerrado, con el movimiento y los ruidos de los niños. Todo está controlado para que su presencia sea segura. Además, estos son seleccionados con base en que sean calmados y cuentan con un control veterinario muy estricto como desparasitaciones y vacunas para la seguridad de los niños. Evidentemente, las escuelas en las que esto se lleva a cabo, informan bien a los padres de las actividades que se realizan con ellos y los perros siempre están bajo la supervision de un guía.
Es curioso pensar que un perro pueda lograr que un niño quiera aprender, sin embargo, puede conseguir mucho más que eso…
Perros en hospitales
Además de en las aulas, podemos encontrar a estos perros de terapia en entornos sanitarios, donde su papel va mucho más allá de la simple compañía. En estos espacios, su presencia se usa como un apoyo emocional dentro de los tratamientos de curas.
Estudios han demostrado que estos han sido capaces de reducir la ansiedad notablemente en niños de 5 a 17 años durante su estancia en centro médicos, dando lugar así a un periodo más tranquilo, con menos miedo y una mayor sensación de seguridad durante procesos que en muchos casos, resultan agobiantes o difíciles de afrontar. ¿Increíble verdad?
Kelker HP, Siddiqui HK, Beck AM, Kline JA. Therapy dogs for anxiety in children in the emergency department: a randomized clinical trial. JAMA Netw Open. 2025;8(3):e250636.
doi:10.1001/jamanetworkopen.2025.0636
Al igual que en los colegios, los perros no son seleccionados aleatoriamente, sino que están entrenados y son seleccionados a raíz de ciertas características como sus aptitudes y actitudes. Además, también pasan los controles veterinarios y se tienen muy en cuenta los protocolos de higiene y sobre todo, en el área de la salud.
Cada vez que se introducen perros de terapia en las consultas hospitalarias, no se hace solo con la intención de “llevaremos a este paciente tal perro para que lo vea, lo acaricie y se calme”, sino que se trata de un proceso mucho más riguroso con unos objetivos claros y diseñados específicamente para las necesidades individuales de cada paciente. El principal es integrar la presencia del animal de forma controlada y no solo meterlo en la misma habitación. De ahí, salen muchos más beneficios como:
- Una disminución del nivel de estrés en momentos de incertidumbre y dolor
- Una mayor disposición del paciente a colaborar durante tratamientos
- Una mejor del estado de ánimo incluso en estancias largas y difíciles
- Una sensación de compañía que reduce la percepción de la soledad dentro del hospital.
¿Y por qué? ¿Cómo lo hacen? ¿Es solo por su presencia?
Pues resulta que un perro tranquilo en cualquier entorno en el que se le haya entrenado, cambia el ambiente en sí. El cuerpo reacciona de forma automática: baja la alerta y la persona se siente más segura como si el perro fuera un guardián y nadie pudiera atacar ni hacer daño porque ya está el perro para proteger. Otro aspecto, es que el hospital suele ser un sitio al que asociamos con el dolor. Pues en este caso, lo que aporta el animal es un cambio de foco. Todo el miedo que puede tener un paciente se le olvida rápido en cuanto ven algo que difiera de lo normal: es una pausa. Ademas, activa lo emocional: el contacto físico. Así que sí, si de alguna modo ayudan los perros en este ámbito, es con tan solo su presencia.
Aquí os adjunto un vídeo para que lo podáis ver con vuestros propios ojos: terapia asistida con animales
Perros en la vida 💕
Este último apartado, me parece que es el que mejor explicará la verdadera función de los perros dentro del ámbito de la ayuda y el cuidado.
Está bien que haya perros en los colegios, está muy bien que también se introduzcan a hospitales, pero lo que mejor está es que sean uno más de la familia. ¿A qué vais a esperar? ¿A estar en otras condiciones para daros cuenta del valor de estos animales? ¡Para eso os lo cuento yo! ¡Fiaos!
Cuando tienes un mal día y lo único que quieres es llegar a casa, hay pocas sensaciones parecidas a la de ver a tu mascota esperándote. No hace falta que te hable ni que te pregunte cómo te fue el día para que te des cuenta de que realmente alguien sí que ha estado pensando en ti durante todo el día y que no estás solo. En mis peores días, solo he necesitado subírmelas a la cama y dormir pegada a ellas para que todos mis problemas se fueran.
Mientras estudiaba desde 3º de la ESO hasta 2º de bachillerato, he tenido una compañía bastante valiosa a mi lado. Jana sabía que cuando me despertara de la siesta al volver del colegio, me pondría a estudiar y ella subía a tocarme a la puerta para que la abriera y la subiera a la cama, donde ella seguiría durmiendo toda la tarde. Además, es una perrita que necesita mucho amor y que le encanta estar pegada a las personas. Cuando tiene algún día peor, ya sea por miedos o por cansancio, siempre pide que la cojas en brazos y aún ella estando nerviosa, transmite una paz incalculable.
Mi Elisa, desde que llegó a casa (2013) me ha protegido como a la que más por la ser la mas pequeña de los 3 hermanos. Si me pasaba algo que me hiciera llorar, al no saber yo que podía recurrir a ella; venía y me cogía del pelo y de los pantalones, haciendo que mis nervios disminuyeran y me empezara a reír y a jugar con ella. A medida que crecí, los roles cambiaron: yo cuidaba de ella porque ella ya no podía cuidar mucho de mí y la intentaba hacer lo más feliz que podía. Ha sido la perrita que se ha llevado mi corazón por siempre y quien ha conseguido sacarme una sonrisa todos, absolutamente todos los días.
Por último, Sevilla, mi perrito de luz. Nunca me haría a la idea de que una criatura tan pequeña podría hacerme tan feliz. Es increíble como mi corazón se expande cada vez que la veo y estoy con ella. Sevilla porque la familia de mi madre es de Sevilla, y porque amamos esa ciudad como ninguna otra. Digo que es mi perro de luz porque fue una etapa muy dura la que pasamos ese verano de 2019. Pues con la presencia de este cachorro, se nos iluminó la vida. La etapa pasó mucho más rápido de lo que imaginábamos y todos conseguimos pasar la tristeza de una forma más amena a como seguramente la hubiéramos pasado. Fue un apoyo incondicional y lo sigue siendo hoy en día. Verla tan pequeña y con tanto amor cambia totalmente mi estado de ánimo.
En resumen, mis tres perras me han hecho la vida mas fácil y me han alegrado todas y cada una de las tardes al entrar en casa. Me han enseñado mucho más que un profesor dándome años y años de clase, porque sin palabras me han enseñado a cuidar, a ser constante y a valorar lo simple. Me han demostrado que el amor no se explica ni se promete, sino que se DEMUESTRA.
Por eso os quería compartir este cachito de mi vida en mi blog, para que paréis a pensar del verdadero valor de estos animales tan especiales.
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